Descubre la Historia de la Seda en Requena
Casa Museo de la Seda: Un Viaje a Través del Tiempo
Explora la rica herencia de la seda en Requena, desde sus orígenes hasta su evolución en el tiempo. Sumérgete en una experiencia única que revela los secretos de esta fascinante industria.
El Arte Mayor de la Seda
La Esencia de Requena
ARTE MAYOR DE LA SEDA
El llamado Arte Mayor de la Seda estaba integrado por nuestros fabricantes y mercaderes.
Para evitar las restricciones que pesaban sobre los tejedores no titulados, Joseph de Montes y Bernardo Montero lograron en Toledo los correspondientes títulos (primeros tejedores torcedores oficiales de la Villa de Requena) examinando luego a quienes habías pasado cuatro años de aprendiz y dos de oficial. Los aprobados recibieron el título de maestro tejedor; pagando por él sesenta reales los hijos de los tejedores antiguos y trescientos los demás que se dedicaban a este oficio. Las pruebas se reducían a “plantar un uso, sentar un rodete o recaptar devanaderas”, permitiéndoseles una vez aprobados, la fabricación de toda suerte de tejidos de seda, con la prohibición de ejercer otro oficio.
El desarrollo industrial y su reglamentación lo comprueban los siguientes datos: las ORDENANZAS DEL ARTE MAYOR DE LA SEDA fueron aprobadas el día 26 de junio de 1.725, reformándose poco después. En sus 78 capítulos se trata de las fiestas, juntas, elecciones de oficios (mayorales, veedores, consiliarios, etc.), obligaciones y cuentas, de los aprendices y oficiales, de los exámenes y de los examinadores, de las personas que se les permite o prohíbe ejercer “ este arte como maestro”, de cómo han de sellarse los tejidos, etc.
Asimismo se dictan curiosas instrucciones relacionadas con la fabricación de tafetanes, terciopelos de varias clases, rizos y felpas, noblezas, fajas y cintas, damascos y brocateles, gorgoranes y chamelotes, aguas o sargas de seda, ormelíes y segríes, rayadillos y pañuelos, mantos de peine de Sevilla, buratos, mantos de torcidillo o requemados, telas de paraguas… ¡todas estas cosas sabían hacer ya los tejedores requenenses!
Las ordenanzas del Gremio de tintoreros, aprobolas una real cédula del 18 de agosto de 1.732; la de los torcedores de seda y trama datan de 1.733, por haberse dirigido los interesados a la Real Junta de Comercio manifestando el crecido número de tejedores de seda, paños del país y lienzos, bataneros, cardadores, tundidores y prensadores que había en Requena; las de los tejedores de lienzos se aprobaron en 1.745, reformándose 5 años después; las de los tejedores de paños, estameñas y albornoces fueron aprobadas por una real cédula del 26 de marzo de 1.747, al igual que las de los Gremios de zapateros y sastres.
El ingenio requenense habíase concentrado en estas facetas industriales, quedando la agricultura y la ganadería en último término.
Mediando el s. XIX, el Arte Mayor de la Seda era la institución más importante de la Villa. Su primer mayordomo o mayoral fue Gregorio Montés, sucediéndole Joseph Lozano, Julián Celda, Juan Montes, Francisco Alcalde, Juan A. Herrero, Diego Sáez, Pedro Comas y Nicolás Siniestra: lo más florido de nuestros artesanos.
FUENTE: HISTORIA DE REQUENA. RAFAEL BERNABEU LÓPEZ
Las Ordenanzas de 1.725 elaboradas a imagen y semejanza de las de Valencia y Toledo, supusieron un gran impulso para la sedería de Requena, ya que su aprobación por Felipe V significaba la facultad de poder examinar y extender títulos de maestro tejedor sin tener que examinarse en Valencia, Toledo o Granada.
Los tres primeros capítulos hablan del patrocinio de San Jerónimo sobre la hermandad y su fiesta religiosa en la parroquia de Santa María en su altar propio; los seis siguientes sobre las juntas de los hermanos, los siguientes sobre las elecciones de oficios, sobre las obligaciones de los diputados, confiliarios y maestros de la hermandad, sobre los Aprendices y Oficiales, sobre los Exámenes y examinadores, sobre las personas que se les permite o prohíbe ejercer este Arte como maestro, y los restantes capítulos sobre cómo se han de sellar y trabajar los diferentes tejidos.
Cronología de la Seda en Requena
Un recorrido por los momentos más significativos en la historia de la seda en nuestra región.
1479: Ordenanzas de tejedores de Pedro Asensio.
1612: Plantación de moreras en Requena.
1684: Se confeccionan las Ordenanzas de mercaderes y fabricantes de tejidos de seda de Requena.
1692: El valenciano Bautista Martínez se ofrece al Concejo para enseñar y fomentar la industria de la seda según los sistemas más modernos empleados en Inglaterra y Holanda.
1721: Se funda la Cofradía de San Jerónimo o del Arte Mayor de la Seda en Santa María de Requena.
1725, junio, 26. Aprobación real de las Ordenanzas del Arte Mayor de la Seda de Requena. Firman 32 maestros tejedores. 300 telares.
1725: 600 telares de seda, 32 tejedores maestros, 6 tornos y 5 tintes en Requena.
1733: Aprobación de las Ordenanzas los Torcedores de Seda y Trama de Requena.
1735: 231 maestros tejedores, 448 telares y 525.000 varas de producción en Requena.
1737, julio, 28, San Ildefonso: Aprobación real de la reforma de las Ordenanzas del Arte Mayor de la Seda de Requena. 244 maestros tejedores en Requena.
1740: Privilegio para los comerciantes de seda de exención de impuestos en la exportación al extranjero. Requena: 359 maestros tejedores de seda y lana; 378 oficiales; 133 aprendices; 138 urdidores y 64 devanadores. 511 telares de seda, 61 de lana, 20 tornos, 6 tintes y 515.000 varas de producción.
1741, diciembre, 30. Ante el hecho de que había muy pocos mozos libres para la recluta de quintos por estar trabajando casi todos en las fábricas de seda, se consigue la autorización de poder elegir entre “jente bagamunda y mal entretenida”.
1745: Aprobación de las Ordenanzas los Tejedores de Lienzos de Requena.
1746: 515 telares en Requena.
1747, marzo, 26: Aprobación de las Ordenanzas los Tejedores de Paños, Estameñas y Albornoces de Requena por Real Cédula.
1750: Reforma de las Ordenanzas de los Tejedores de Lienzos de Requena.
1751-1752: Confección del Catastro del Marqués de la Ensenada. Trabajan en Requena 480 de los 557 telares con 488.000 varas de producción. 40 comerciantes-fabricantes de seda en Requena. 427 propietarios de viñas (7.326 peonadas – 805.860 cepas, 383 hectáreas) y 453 de cereales (84.957 almudes). Requena: 1.300 vecinos y 930 casas en casco urbano; 300 vecinos y 320 alquerías en diseminado y 1.371 vecinos en antiguas aldeas que son actualmente municipios independientes En Utiel 1.064 vecinos (949 en la villa y 115 en aldeas) y 30 maestros artesanos tejedores. En Caudete 67 vecinos y 101 en Venta del Moro y sus aldeas.
1751: 618 telares en Requena (sólo 188 activos).
1767: Sólo trabajan 30 de los 619 telares de tejido ancho de Requena.
1777: 756 telares de seda en Requena.
1784: 800 telares para el trabajo de seda y 9.500 habitantes en Requena. 61 comerciantes-fabricantes de seda en Requena.
1787: Censo de Floridablanca: Requena 8.588 habitantes; Camporrobles 948; Caudete de las Fuentes 433; Fuenterrobles 363; Sinarcas 489; Utiel 4.479; Venta del Moro 1.138 y Villargordo 692. 600 telares de seda, 400 maestros tejedores, 42 tornos y 8 tintes en Requena.
1791: 31 comerciantes de seda en Requena.
1805: La comarca de Requena se integra en el Partido de Cuenca. Camporrobles 300 vecinos; Caudete 132; Fuenterrobles 107; Requena 2.398; Venta del Moro 250 vecinos; Utiel 1.380 vecinos. 560 telares (90 activos) y 35 comerciantes-fabricantes de seda en Requena.
1840: 10.435 habitantes (aprox.) en Requena: 7.397 en Requena ciudad y 3.036 en aldeas. 589 telares en Requena.
1845: 150.000 arrobas de producción de vino en Requena; 288.000 en Utiel; 4.000 en Camporrobles y 6.100 en Fuenterrobles. 5 fábricas de aguardiente en Utiel, 2 en Requena, 1 en Venta del Moro y 1 en Caudete. En Requena funcionaban 550 telares de los 900 existentes.
1845-1849. Diccionario Geográfico de Madoz- Requena: 2.616 vecinos, 10.404 almas (7.404 en casco urbano y 3.000 en aldeas); 29 tiendas de abacería, 6 tiendas de ropa hecha; 550 telares de tafetanes, gros y sargas; 3 telares de tercipelo; 36 telares Jacquard, 4 tintes, 14 tornos (1.178 personas empleadas en la industria textil); 40 molinos harineros, 1 molino de aceite, 2 fábricas de aguardientes, una de jabón y una prensa de fideos y pastas.
1848. 1.499 vecinos en Requena (388 de oficio tejedor y 8 tintoreros). 5.726 habitantes en el término de Utiel (4.539 en Utiel ciudad y 1.187 en aldeas y caseríos). 632 habitantes en Caudete de las Fuentes, 1.432 en Venta del Moro y 515 en Sinarcas.
1857: 7.532 habitantes en Requena ciudad y 2.704 en las aldeas (10.236); 852 en Sinarcas; 772 en Fuenterrobles; 796 en Caudete de las Fuentes. Requena: 243 telares y 243 maestros tejedores, 11 tornos y 11 comerciantes-fabricantes de seda.
1863. 175 telares, 2 tornos y producción de 260.000 varas en Requena.
1887: 14.457 habitantes en Requena: 7.397 en casco urbano y 7.060 en aldeas. El Arte Mayor de la Seda de Requena ante la crisis sedera realiza un llamamiento a los fabricantes de la nación para su asentamiento en Requena.
1890: 20 telares de seda y 1 comerciante-fabricante de seda en Requena.
1901: 5 telares de seda en funcionamiento en Requena.
1970. Se cierra la última fábrica dedicada a la producción sedera en Requena.
El Auge de la Seda en Requena
Durante el siglo XVIII, Requena experimentó un notable auge en la industria de la seda. Esta floreciente actividad económica transformó la región, generando empleo y riqueza. Las familias locales se involucraron en la producción de seda, desde el cultivo de moreras hasta la hilatura y el tejido. Este crecimiento no solo impulsó la economía local, sino que también fomentó un intercambio cultural y comercial con otras regiones, consolidando a Requena como un centro neurálgico en el comercio de la seda.
De la Seda al Vino: Una Transición Estratégica
Con el declive de la industria de la seda a finales del siglo XIX, Requena encontró en la viticultura una nueva fuente de prosperidad. La transición de la seda al vino no fue solo un cambio económico, sino también cultural. Las técnicas de cultivo y las infraestructuras desarrolladas para la sericultura se adaptaron para el cultivo de vides, permitiendo a la región mantener su relevancia económica. Esta transformación no solo preservó el legado agrícola de Requena, sino que también estableció las bases para su renombrada industria vinícola actual.
Conexiones entre Seda y Vino
La transición de la producción de seda a la viticultura en Requena fue un proceso que aprovechó las habilidades y conocimientos adquiridos durante siglos de sericultura. Las técnicas de gestión de cultivos y la infraestructura existente facilitaron el cambio hacia la producción de vino. Además, el comercio de seda había establecido rutas comerciales que ahora beneficiaban a la exportación de vinos, creando una sinergia entre ambas industrias que perdura hasta hoy.
La Sericultura en Requena
La sericultura, o el arte de criar gusanos de seda, fue una actividad fundamental en Requena durante siglos. Este proceso comenzaba con el cultivo de moreras, cuyas hojas alimentaban a los gusanos. Tras el crecimiento de los gusanos, se recolectaban los capullos de seda, que luego eran hilados y tejidos. La sericultura no solo era un motor económico, sino también una tradición cultural que unía a la comunidad en torno a un oficio común.
El Proceso de la Sericultura
El proceso de sericultura en Requena comenzaba con la selección de las mejores hojas de morera para alimentar a los gusanos de seda. Una vez que los gusanos completaban su ciclo de vida, se recolectaban los capullos, que eran cuidadosamente desenrollados para obtener los hilos de seda. Este meticuloso proceso requería habilidad y paciencia, y era transmitido de generación en generación, asegurando la calidad y continuidad de la producción de seda.
Importancia Histórica
La sericultura no solo fue una actividad económica, sino también un elemento clave en la identidad cultural de Requena. La producción de seda permitió a la región establecer conexiones comerciales con otras partes de Europa, enriqueciendo su patrimonio cultural y económico. Hoy en día, la historia de la sericultura sigue siendo celebrada y preservada en el Museo Sisternas y Seda.
Legado de la Sericultura
El legado de la sericultura en Requena es visible en su arquitectura, cultura y tradiciones. Los antiguos talleres y casas de seda son testimonio de un pasado próspero, mientras que las festividades locales celebran la rica historia de la seda. Este legado es una parte integral de la identidad de Requena, recordando a sus habitantes y visitantes la importancia de la seda en el desarrollo de la región.
Curiosidades de la Seda en Requena
La Casa Museo de la Seda en Requena alberga una fascinante colección de historias y anécdotas que reflejan la rica tradición sericícola de la región. Una de las curiosidades más destacadas es el descubrimiento de antiguos documentos que revelan cómo la seda llegó a ser un símbolo de estatus y riqueza en la sociedad requenense del siglo XVIII. Además, se dice que en las épocas de mayor auge, las familias locales competían por tener los gusanos de seda más productivos, lo que llevó a la creación de una especie de ‘olimpiadas de la seda’. Visitar el museo es como abrir un libro de secretos que nos transporta a una era donde la seda tejía no solo telas, sino también historias de vida y cultura.
